FOTOS Y POSTALES

En cajas de cartón, en cajones de viejas cómodas u, rara vez, ordenadas en álbumes, bastantes familias sonenses conservan fotos de antepasados suyos que hace más de un siglo las comenzaron a enviar desde América. Las marcas fotográficas y la publicidad en el dorso de estas imágenes, de muy diversos tamaños y con frecuencia deterioradas por el uso y por el tiempo, remiten a los dos principales destinos del éxodo de las gentes de Porto del Son: Avellaneda en Buenos Aires y Villa del Cerro en Montevideo. La identificación de las mujeres y hombres retratados no siempre fue posible, en especial en muchas de las fotografías más antiguas, rescatadas del olvido para esta muestra. Habitualmente estas personas posaron solas o en compañía de familiares y amigos en estudios delante de telones decorativos de fondo, luciendo ropas y joyas (collares, pendientes, relojes de bolsillo…) propias o prestadas, y, en el caso de niñas y niños en buena posición social, con disfraces de modista. Acudieron al fotógrafo para conocer y compartir momentos claves del ciclo vital como bodas, bautizos, primeras comuniones y, también, las muertes de los más queridos.

Asimismo, algunos de estos documentos nos conducen a las calles metropolitanas, a los grandes muelles donde embarcaron o desembarcaron, a las puertas y al interior de sus casas, a los espacios laborales (tiendas de comestibles, talleres mecánicos, buques mercantes…) Gracias a estas fotografías conocemos sus aficiones, como la pesca y el fútbol, y “rituales” religiosos y civiles donde no faltó la música y el asado. Por su abundancia destacan los retratos, con frecuencia en formato de tarjeta postal, que se hicieron en las playas y en la rambla de la emblemática ciudad-balneario de Mar del Plata, destino vacacional predilecto de los gallegos del Gran Buenos Aires.

A los hogares que tenían familiares o amigos emigrados en las Américas también llegaron muchas postales dedicadas. Unas con vistas de los puertos de escala, como Lisboa o Madeira, otras muestran el transatlántico en el que viajaban, o edificios sobresalientes o espacios urbanos icónicos de las ciudades de destino (Buenos Aires, Montevideo, Nueva York…) con enfoques de influencia cinematográfica. Sin embargo, la mayoría son felicitaciones de aniversarios o navideñas enmarcadas en imágenes candorosas y estereotipadas de novios y familias en armonía que simbolizan una felicidad a la que todos, remitentes y destinatarios, aspiraban.